el yo, el mi, el mío.

Hoy por la mañana tomé el libro, leí lo que alcancé trayecto a mi trabajo y encontré entre líneas el siguiente mensaje, surgido de mi percepción, impura y parcial, tal vez subjetiva pero muy mía.
 
…el enojarnos, enrarecernos, frustrarnos o cuestionarnos si dios nos ama, si dios no ve nuestras necesidades económicas, laborales, del éxito, nos pone en una situación con una visión capitalista, social, egocéntrica. ¿O quién más se vería beneficiado con una carrera prometedora, quién otro más que nuestro ego? Es así que pedirle a dios que nos ayude o envíe todo para lograr nuestra autorrealización nos coloca en un nivel producido por el yo, el mi, el mío; provoca la búsqueda de la expansión del exterior, mas nunca del interior.
 
Y cómo no, siempre es más sencillo buscar una ocupación, encontrar qué más debemos comprar para sentirnos bien, completos. Sin embargo decidirnos por trabajar en el proyecto interno no es tarea fácil, se evade, se huye; barrer y pulir nuestra personalidad escombrada causa temores, inseguridades, cero confort. 
 
Una mudanza, un cambio de piel siempre es necesario.
 
 
Anuncios

2 comentarios en “el yo, el mi, el mío.

¡Anda, deja tus comentarios!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s