Amanecer poético

Hoy, como el de mis últimas semanas, fue un domingo distinto, familiar, con ciertos compromisos y muchos pendientes en casa. Lo que hizo realmente particular a este domingo fue mi despertar, el cual estuvo precedido por un sueño con sensaciones que hacen retumbar la mente y tus terminales; de esas veces que abres los ojos, no dices nada, sólo sonríes.

Acto seguido me levanto turulata y en la espera de que el horno calentara el agua, una frase me zarandeó: “no sé cómo ni sé con qué pretexto… por fin me necesites”.

En ese preciso momento me despabilé y comencé a indagar entre los archivos neuronales a quién pertenecía. Y sí, llegó el nombre de Benedetti mientras recordé a la letra el último párrafo de uno de mis poemas favoritos, que considero justo agregar enseguida.

Fue así como inicié con un rico sabor de boca.

Feliz inicio de semana y gracias por seguir este blog que entre tantos descuidos y tardadas entradas, sigue sumando seguidores.

Anuncios

¡Anda, deja tus comentarios!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s