Buenos mensajes en los medios.

Uno da vuelta a los canales y al darse por vencido entre tanto programa de poco interés, decide echar un ojo a cierta trama la cual a causa del ocio o cualquier otra cosa, te va atrapando. Ese fue mi caso. La película había iniciado, una chica poco sociable y mal cuidada desfilaba entre pasillos llenos de ropa y de pronto roba varias prendas, al salir la detiene el guardia y su madre adoptiva le da una buena zarandeada, ¿cómo dejar pasar que su hija robara? ¡cuánta indignación en una sola escena!

Fuera de esta situación, a simple vista se observaba la vida cotidiana de una familia unida, con valores, interesada en las problemáticas sociales y siendo partícipe de la solución a esos problemas; en pocas palabras una familia perfecta. Sin embargo, el filme “El misterio del sótano” refleja aspectos por demás alejados de esa pantalla de felicidad y armonía. Da la vuelta a la moneda y conforme  pasan los minutos nos da a conocer una realidad psicópata y en ocasiones siniestra, al grado que la madre ejemplar es el monstruo controlador de una familia que se mantiene unida por el temor, el dinero y demás intereses que nada tienen que ver con lo que muestran al exterior.

La verdad me causó miedito el pensar que tu amigo, el vecino o quizás el tendero sean parte de una dinámica que se basa en la violencia, los secretos y un control obsesivo. ¿Qué tan alejada está tu familia de esto?, ¿hay muchas diferencias o sólo es el nivel de locura? Fueron algunas de las preguntas que llegaron a mi mente mientras veía la peli. Días más tarde leo una publicación de un conocido en la cual se cuestionaba por la inclinación podrida de los humanos. ¿Somos malos por naturaleza? Quiero pensar que no, pero más que evolución crecemos en degeneración.

La creatividad se emplea en la creación de armas y drogas, las estrategias en el rapto y acciones terroristas,  la política en la corrupción y el poder. Y es por ello que hoy en día diversas empresas llevan a cabo esfuerzos para exaltar los buenos pensamientos y sentimientos en el mundo. Ejemplo de ello (y no es que comulgue con la bebida o borre de la información todos los rumores negativos) son los comerciales de Coca-Cola. Su objetivo no es hacerte olvidar los horrores de la humanidad, al contrario, trasmiten que todo es cuestión de actitud y vale la pena apreciar lo que tenemos y rescatar lo mejor de lo peor. Coincido con esta idea, en una sociedad donde las estadísticas de desempleo, suicidios y divorcios son alarmantes, lo último que debemos elegir es la depresión, la ira y perversión.

 

Publicado por La Jornada Aguascalientes / Suplemento Autonomía #51

Anuncios

¡Anda, deja tus comentarios!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s