El poder de la tele mexicana.

Si en este momento se levantara una encuesta sobre preferencias televisivas, los programas y canales que encabezarían la lista serían de las empresas Televisa o TV Azteca, esto considerando la cobertura que tienen en México a nivel audiencia y publicidad: un 70% se lo lleva la primera y el resto del pastel, la segunda. Nada mal para un mercado cuyo valor ronda los 5,000 millones de dólares y las utilidades para estas dos televisoras son amplias. Así que con estos números tampoco nos debería extrañar el gran poder que tienen en sus manos dentro de la industria de los medios masivos de comunicación.

¿Quién decide en realidad lo que vemos y escuchamos? Esta pregunta se vuelve interesante cuando encendemos el televisor y hacemos un monitoreo del contenido que muestran aquellos canales de trasmisión abierta, para darnos cuenta que en general se componen de los famosos programas de revista y entretenimiento como “Hoy”, “Venga la alegría” y “Sabadazo”, o bien te regalan una gran dotación de dramas para cortarte las venas, los cuales ni Chabelo en catapixia te los cambia. En resumen, tal pareciera que dicha programación va dirigida principalmente a señoras de 40 años en adelante con un nivel socioeconómico medio, medio-bajo, dedicadas al hogar.

Y aquí inicia el debate. Por años ambas televisoras han puesto en su defensa que lejos de perjudicar traen un beneficio social al ser las encargadas de mantener entretenida e informada a la población, esto bajo un cuidadoso manejo de los mensajes, evitando un daño o falta a la moral, y un desorden político-social. Alegan a su favor el promover los valores, la unión familiar, la solidaridad y la paz, sobre todo a partir de proyectos como el Teletón, Juguetón y el Gol por la Nutrición, o campañas publicitarias como “¿Tienes el valor o te vale?”.

Sin embargo, gran parte de estos puntos a favor se derrumban cuando entran en juego elementos económicos, mercantiles y fiscales, los cuales son una gran realidad, y es que por más que se ayude a mexicanos con discapacidad, desnutrición, marginación o en desgracia por fenómenos naturales, lo cierto es que éstas y otras empresas reciben un beneficio en materia de impuestos por cada donación que realizan a causas de esta índole. Esto no tiene problema hasta que vemos que a partir de una colecta nacional, la empresa se pone el moño y otorga “su donativo” beneficiándose de forma única. Entonces, dónde quedó la labor social.

Por otra parte, no es desconocida la censura y gran control que se tiene sobre la información dada, al grado que si determinado periodista dice algo indebido o deja entrever ciertas conductas negativas por parte de personas como el Presidente de la República, una llamada basta para que dicho informador se gane un despido justificado con patrañas y demás enredos que sólo obvian lo sucedido. Un ejemplo es lo que vivió Carmen Aristegui y lo que a la fecha vive Héctor Suárez, actor comediante que lleva años vetado por Televisa. O qué decir de la forma en que mesuran las críticas hacia gobierno, exaltan los logros y benefician políticamente más a unos que otros. Cómo olvidar aquella masacre estudiantil  en Tlatelolco, la cual se presume fue maquillada al grado de mostrar una realidad muy distinta a la ocurrida.

¿Verdad, mentira? Lo cierto es que a lo largo de la historia estas televisoras han hecho y deshecho a su antojo, formando uno de los duopolios más poderosos, que ha mostrado su molestia ante la licitación que realizó en meses pasados la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL) para la existencia de dos nuevos canales de televisión abierta que cubrirían entre el 80 y el 90% del territorio nacional. Al respecto, el vicepresidente corporativo de comercialización de Grupo Televisa, Alejandro Quintero, declaró que hacer esto dividiría el mercado publicitario y perjudicaría económicamente al resto de las empresas y agencias de publicidad intermediarias. Aunque sinceramente considero que a estas alturas les preocupa más perder esa gran rebanada de poder que ejercen no sólo a través de la televisión, sino también en diversas estaciones de radio, telefonía móvil, televisión por cable (SKY y Cablevisión), más de 150 medios impresos e Internet. Espero estés fuera de la red.

Publicado por La Jornada Aguascalientes / Suplemento Autonomía #29.

Aguascalientes. Noviembre 12, 2011.

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Un comentario en “El poder de la tele mexicana.

  1. Supuéstamente las dos televisoras nacionales son competencia, pero pareciera que se hacen a la complicidad cuando se trata de sus emisiones que son tan parecidas en sus contenidos tan mediocres. Pero esta comprobadisimo, al pueblo mientras le den pan y circo, es feliz, aunque en ello se les vaya su futuro y de eso se atienen estos seres rapaces e insaciables.

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