Una confesión y una catarsis.

¿Cuál es la distancia entre tu fracaso y el mío? ¿Por qué un día despiertas y sientes que nadie te espera, nadie te extraña, a nadie le importas? ¿Por qué este vacío y aquél lado sombrío? Puedo hablar mucho y creerme poco. Salir de mis pesadillas y generar un sueño rosa con mi respuesta. Hoy sólo quiero liberar palabras, con o sin sentido, quizás malentendidas o poco explicadas, pero que ruegan por ser arrancadas de un alma que ya no las quiere y hoy las rechaza.

Hoy decido echar al caño los velos que cautelosos difuminan mi cuerpo; desnudo mis entrañas guardando mis pudores. Reconozco mis temores que ahora se escabullen por rincones ante ti; se solapan unos a otros pues un día creyeron que tú armarías un juicio sobre mi persona, pretendiendo el daño y la alevosía. Hoy me vale madres, pues si tu creyeras que esto da ventaja, indudablemente lo leerás todo y con eso cumples mi único deseo: tan sólo quiero que alguien me escuche, que alguien como tú conozca mi sangre, mis venas y arterias, que escuche el tambor que vive aquí adentro, que entres y observes cada conjetura entre aquellos huesos que truenan al sol.

Tan sólo contarte que mis soledades ya se instalaron en su habitación, al lado de mi alma y junto al corazón, vecinas de esta mente que a diario las calla porque no conviene escuchar su canción. Disfruto tanto recordar mi familia, a aquellas raíces que un día dejé. Mamá siempre supo que salí huyendo y esperó siete años para “comentarme” calmada y discreta que lloró por noches esa decisión. Me pesó bastante y llevé ese tema a un callejón, burlando ese anuncio televisivo, callando y dejando atrás la impresión. La escucho y sonrío, tal vez muchas noches las dos coincidimos, y en el infortunio el encuentro se dio.

A veces me pregunto por qué los recuerdos de infancia vacían y divagan sin control, termino creando falsas memorias pues nada es concreto ¡qué indecisión! Ya había olvidado aquel canto de cuna y esas visitas a aquella cantina donde un juguito era la bebida. El señor del bar ya me conocía, todos me trataban con gran simpatía mientras mi padre todo tambaleante en hombros me lucía. Poco comprendía, mucho divertía, situaciones raras que vivía esta niña.

¡Cuántas fotografías vuelan este día! Nostalgias y una honda melancolía sólo me recuerdan aquella partida. Con ella se fueron su arroz, su alegría, y a mí partiendo plaza llegó esta frustración y penosa cobardía. Dejé de rezarle a quien cada tarde ella en su mecer siempre repetía. Me abstuve de hincarme frente aquella imagen; aquél octavo día llegó mi apatía. Pero hoy puedo decirte que volví a encontrarme y entre tantas cosas sólo está aceptarme.

A veces me pregunto por qué siempre prefiero caminos sinuosos, por qué el camino fácil es poco atractivo y decido andar descalza y un tanto al vacío. ¡Cuántas veces he sentido que me falta tanto! Me detengo y confusa no veo claro el destino. Dudo y la falta de fe acaba conmigo,  sólo quiero saber cómo salir de un bache sin fondo ni estribo.

Si vieras cuántas veces quisiera pedir que esté alguien conmigo, no para quejarme, sólo escucharle y sentirme querido. Faltan los abrazos y esos cariños. Soy tonta, no hablo ni busco sus sitios, espero callada que en algún momento se acuerde un amigo, que aquí esperanzada se encuentra una niña que gritando lanzará sonrisas al viento y sonido. Hablaré bastante hasta que me diga “calla, sin ruido”, y cubriendo mi boca prometo escucharle viviendo sus bríos; dándome cuenta que somos los dos, seres humanos que nos divertimos, ignorando si sobre nosotros pesan 60 años, o tan sólo 5.

Espero pa’ la otra, echarle un gritito y ya no escudarme tras un escritillo.

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5 comentarios en “Una confesión y una catarsis.

  1. Que barbara señorita, en verdad pareciera ser como si hubieras tenido una super transformacion espiritual,…..
    Pues bienvenida a tu casa como ya te lo habia dicho anteriormente, esta es la vida que tu servidor ha tenido la fortuna de seguir….
    Adelante, Suerte y Animo…..
    Espero no sea la ultima vez que lo hagas.
    Felicidades y muchas bendiciones……

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  2. Creo en la importancia del autoconocimiento y el autoconcepto, más no creo en la importancia o efectividad del “milenario” proceso/técnica de la catarsis…..

    Bueno, eso en cuanto al título, en cuanto al contenido…. sigo maravillado por tu habilidad en el uso de las palabras…

    Saludos!!!!

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  3. Gracias May, que lindo escribes y la foto me gusto mucho, lista para fotografa heee, me da gusto y es de las pocos fotos que me gustan de mi, es bueno saber de ti, y espero seguir en contacto, un buen escrito siempre es digno de disfrutarlo y agradecerlo cuando hblan de la catarsis y me tomes en cuenta, saludame a todos por alla y a ti te mando un abrazo, con cariño mi atiguo diario de mis penas, creo que te toco una etapa muy duro y confusa en mi vida, per como dicen despues de la tormenta el sol sale y mas cuando haz aprendido a no agachar la mirada y seguir de frente, hay mucho que he aprendido y le doy gracias a Dios por ello, de nueva cuenta gracias may

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