Diseccionando a San Valentín

Publicado por Revista Guayoyo en Letras. Febrero 13, 2011.

http://www.guayoyoenletras.net/?p=10421


 

Como cada 14 de febrero, los anaqueles, las calles y miles de negocios inundados de colores que van del rojo al rosa, cautivan a los enamorados que flotando en un aire de éxtasis e ilusión, comparten su amor en una velada plagada de bellos detalles o en aquella película melosa que les recuerda el día que se conocieron y fueron muy felices, demostrando de esta forma el gran cariño que se tienen.

¡Muy romántico! Pero también irónico, ya que a la par de estos tórtolos, en otro punto del mundo existe más de una persona que en estado deprimente, molesto o con total desánimo ha decidido no salir de casa, o simplemente, ha preferido mantenerse alejada de toda celebración, pretendiendo eliminar este día de cualquier calendario, y desaparecer así, al mencionado Cupido.

Si este último es tu caso, probablemente recordarás cómo un año atrás te dijiste lleno de esperanzas “ojalá el próximo sea diferente…”, y sí, fue tan diferente que ahora todos sus amigos tienen pareja, menos tú. ¡Oh, problema! Este día despiertas de nueva cuenta solo y tarde o temprano surgen las preguntas: ¿qué está mal en mí?, ¿acaso seré tan feo?, ¿será que mi alma gemela está en el otro lado del mundo?, ¿y si aún no ha nacido?

De sólo pensarlo nos desmotiva. Y es que por más que nos digan y recalquen con mayúsculas y en negritas eso de que el amor tiene diversas facetas como el de un amigo, de un padre a su hijo, o cualquier otro ser querido, tal pareciera que borramos dicha información y todos los ejes se enfocaran en uno solo: el amor de pareja.

En ocasiones nos enfrascamos tanto en buscar a esa alma gemela, que inevitablemente cometemos error tras error al grado de perder de vista el sentido de nuestra vida y la identidad propia, para convertirnos en algo que jamás pensamos llegaríamos a ser. De pronto nos obsesiona la idea de estar acompañados y salimos corriendo desesperadamente con la firme intención de cazar nuestro objetivo. Sino pregúntenme. Pasé casi toda mi vida universitaria soñando estúpidamente con un chico que si bien nunca me hizo un daño aparente, sí podría demandarlo en aquel tiempo por ser el causante de mi falta de actividad cerebral y por hacer que cada una de mis neuronas tuviera esa ridícula forma de corazón.

Despertaba, comía, “estudiaba”, hablaba y dormía pensando en él. Estaba realmente enferma; caso perdido. Tontamente ignoraba que un NO es un NO, y de nada servía investigar hasta el mínimo detalle de su vida para aparecer en cada lugar al cual acudía. Lo aceptaré… sin darme cuenta me transformé en una loca acosadora que lejos de inspirar amor inspiraba miedo, mucho miedo. Tarde me di cuenta.

Para ello tuve que pasar por unos cuantos descalabros más, no entendía la lección. Después de tiempo aprendí lo complicado que es aceptar que gran parte de la necesidad de amor y afecto que uno siente, sólo refleja la falta enorme de aceptación y autoestima. Lo difícil es comprender que justo cuando estamos solos logramos percatarnos de esas fallas o debilidades en las cuales se requiere trabajar, para en determinado momento saber compartir nuestra vida sin pretender ceder la propia o absorber la ajena.

Luego sucede que tenemos esa amiga que desde el momento que tuvo novio desapareció de la faz de la tierra, porque ahora vive por y para él. Se siente tan orgullosa de tener pareja que lo involucra en todas las áreas de su vida, pues confía (consciente o inconscientemente) en que llegará el punto en el cual su pareja se sentirá tan comprometida, que antes de mencionar el “tenemos que hablar…”, lo pensará más de dos veces. Qué ingenuos llegamos a ser.

Y qué decir de aquel amigo que vive monitoreado las 24 horas del día porque su posesiva compañera cree que la engaña o engañará en cualquier descuido y considera que la solución es su asfixiante comportamiento. Yo solo me pregunto, ¿si así es ahora, cómo será cuando se casen? Definitivamente no pinta nada bien.

Lamentablemente, una gran mayoría de las parejas que revolotean este día del amor y la amistad, presentan estos y muchos otros síntomas de ceguera, locura y enfermedad. Pocas relaciones se fundamentan en bases sólidas y saludables, libres de codependencia, alto grado de posesión e inseguridades.

Desafortunadamente es tanta la necesidad de sentirnos amados, tal como el abrumador miedo a estar solos, que difícilmente nos damos cuenta de esos pequeños grandes detalles que llegan a destruir no sólo una relación, sino nuestra vida. Es así, que al igual como otras celebraciones, el día de San Valentín nos esmeramos en demostrar lo mucho que podemos “amar” y regalar, aunque el resto del año nos hagamos pedazos.

Por lo tanto, sugiero abrir los ojos y comprender la importancia que tiene amar nuestro ser y el aprender a amar en las distintas latitudes que somos capaces como seres humanos; no un día, sino los 365 días del año.

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4 comentarios en “Diseccionando a San Valentín

  1. Otra obra de arte de May Rovles!!!!! XD
    Indudablemente, es imposible dar lo que no se tiene. Para poder dar Amor y recibir Amor, es necesario aprender a amarnos a nosotros mismos; para superar el miedo a la soledad, hay que caminar por el sendero de la autoestima y la aceptación… para aprender así a disfrutar de nuestra propia compañía.

    Es solo aceptándonos, amándonos y disfrutando nuestra propia compañía la manera en que podremos encontrar a alguien (pareja, familiar, amigo, etc.) para poder compartir nuestra felicidad… disminuyendo en gran medida las posibilidades de morir en el intento XD

    FELÍZ DÍA DEL AMOR Y LA AMISTÁ!!!!!!!!!!!!

    I. L. P. !!!!!!!!!!!!!!!!!

    Darth Erion XD

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    • muchas gracias! tan lindas palabras llenas de verdad y enseñanzas básicas del caminar diario. tengo la gran fortuna de haber coincidido contigo y de tener la capacidad de corresponder tu amor!!!
      ti amÖ!!!! 😀

      p.d. aún no hemos muerto en el intento… o será q somos 2 zombies que se aman?? es posible?! O.o jajaja

      …May Rovles

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  2. El 4to parrafo me recuerda mucho mi forma de pensar apenas hace algunos meses ya que sentia(o quizas todavia un poquito) desmotivacion por los festejos de este tipo por la simple y sencilla razon de tener una auto estima muy baja y por consecuencia no era portador ni transmisor de amor(que se expresa y se nota) por lo que hoy es diferente tal como se refiere el ultimo parrafo……………

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